Aunque se trata de un tipo de alopecia poco común, la foliculitis decalvante es un mal que afecta a varios jóvenes –sobre todo del sexo masculino— atacando casi siempre el área de la coronilla, no si bien puede manifestarse en otras regiones del cuero cabelludo, la barba o en cualquier otra zona de la piel.

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Se trata de una enfermedad autoinmune de origen desconocido que probablemente se deba a una predisposición genética del paciente y factores externos que la detonan –como la presencia de microorganismos— que en combinación provocan malestares parecidos a una infección cutánea.

No obstante, lo que define la presencia de esta calvicie de tipo cicatricial es que los síntomas son combatidos de manera muy agresiva por el propio sistema inmunitario, destruyendo folículos pilosos y dejando marcas de heridas de las que nunca más podrá regenerarse el cabello o vello de forma natural.

Teniendo esto en cuenta, frecuentemente la foliculitis decalvante es confundida con otros padecimientos dermatológicos, lo que puede ocasionar que su avance sea excesivo antes de haber sido diagnosticada correctamente, lo que resulta en un grave problema para la salud y apariencia de quien la sufre.

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Por todo ello, aquí te decimos algunos síntomas de los que debes estar bien atento para identificar si padeces este mal que podría dejarte sin cabello en varias zonas si no lo atiendes oportunamente:

  1. Escozor: tener picor localizado denota que algo no anda bien en el área donde se manifiesta y no debe ser confundido con otras afecciones como caspa, tiña e incluso piojos, que a diferencia de la foliculitis son contagiosas.
  2. Inflamación y pústulas: frecuente enrojecimiento del cuero cabelludo y aparición de granos advierten la presencia de este padecimiento, aunque también puede tratarse de una dermatitis seborreica, por lo que es importante acudir a un especialista para que efectúe una tricoscopia, pruebas de cultivo o una biopsia cutánea, según las características que se observen.
  3. Enquistamiento y agrupamiento capilar: es usual que cabellos crezcan agrupados o que se encarnen en la piel.

Por último, cabe mencionar que la aparición de estos síntomas es intermitente y que existen periodos de estabilidad que, sin embargo, no significan que la enfermedad no tenga que ser controlada. Si notas que tienes alguno de ellos con cierta regularidad, lo mejor es que acudas con un médico para recibir tratamiento.

En DHI somos expertos en restauración capilar y podemos diagnosticarte acertadamente, además de ofrecerte tratamientos que te ayudarán a recuperar tu cabello. Contáctanos y solicita una cita con nosotros.

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