Realizarse un injerto de cabello es una decisión que cambia positivamente la vida de quienes se someten a esta intervención, pues al recuperar la imagen que tenían antes de presentar signos de alopecia, recobran también la confianza y jovialidad de entonces.

Sin embargo, como todo procedimiento estético, puede tener sus contras cuando se realiza mal alguna parte del proceso, ya sea desde la planeación misma, durante la cirugía o en el tratamiento posterior.

Solicita una consulta para diagnóstico ¡Gratuito!

Aquí te decimos tres errores que pueden cometerse en clínicas que no cuentan con el personal debidamente calificado.

1. Diseño antinatural

El cabello crece con una alineación caprichosa, es decir, nunca vamos a ver que los folículos se alineen exactamente con los demás como si estuvieran formados, pues se sitúan de manera aleatoria en todo el cuero cabelludo y algunos tienen de tres a cuatro tallos, otros sólo dos e incluso uno, variaciones que se encuentran combinadas sin ningún patrón específico.

Colocar cada folículo implantado uno detrás de otro sin considerar la falta de regularidad natural que es propia del cabello, crea un efecto claramente artificial, más aún si en la línea de crecimiento de la frente se hacen diseños angulosos en lugar de curvos, siguiendo la propia anatomía del paciente.

2. Trauma en la zona donante

Para realizar un injerto de este tipo se toman folículos capilares de la nunca y sus laterales, ya que es un sitio en donde los filamentos son resistentes a la alopecia son aptos para ser colocados en otra región de la cabeza.

No obstante, tomar demasiados folículos de allí puede traumatizar la zona y dejar partes calvas permanentemente, además de imposibilitar nuevas tomas de cabello para posibles retoques necesarios en el área donde se realizó el injerto.

3. Falta de tratamientos de apoyo

Es erróneo pensar que luego de hacerse un injerto capilar el problema está resuelto ya que, si bien los folículos implantados no vuelven a caerse, es común que la alopecia del resto del resto de la cabeza sí sea progresiva, por lo que hay que evitar que continúe para evitar nuevas zonas de calvicie que crearían una imagen totalmente opuesta a la que se quería obtener.

Para evitar cualquiera de estas desavenencias, nuestra recomendación es que acudas siempre con profesionales y no te dejes guiar por el precio para elegir la clínica para realizarte un injerto. Recuerda que tu imagen personal y salud son las que están en juego.

En DHI somos profesionales en el diagnóstico y tratamiento de la calvicie desde 1970, con lo que podemos darte la certeza de que te encontrarás en buenas manos. Contáctanos y solicita una consulta de valoración.

Solicita una consulta para diagnóstico ¡Gratuito!